Bautizos en la Iglesia Tierra de Gracia, 10 hermanos bajaron a las Aguas (Maracay, Aragua)
El sábado 26 de agosto, el Cielo y la iglesia estaban de fiesta, debido a la celebración de los bautizos. En este tiempo compartimos y nos gozamos con 10 hermanos que bajaron a las aguas, entre jóvenes y adultos. Como es de costumbre, empezamos con una enseñanza sobre el bautismo y su importancia, a cargo del Pastor Carlos Cadavid. Seguidamente, dimos la oportunidad de que cada uno de lo que se iban a afirmar en su fe públicamente, dieran su testimonio de lo que Dios ha hecho en sus vidas, luego unánimes, oramos y dimos inicio a los bautizos. Fue una jornada llena de alegría y celebración, ya que el bautismo es un paso importante en la vida de un creyente. Los testimonios compartidos fueron verdaderamente conmovedores, cada uno narrando cómo habían experimentado el amor y el poder de Dios en sus vidas.
Stefanny Moreno expresó “Por un tiempo crecí en las creencias de la iglesia Católica, más sentía que no era para mí lo que allí nos enseñaban. Dejé la iglesia, empecé a asistir a la Iglesia del Nazareno “Tierra de Gracia”, donde me sentí bien y le sirvo al Señor. Luego de un tiempo a causa de la muerte de mi abuelo. Duré 5 meses con depresión y ansiedad, apartada de la iglesia, pero llegó un momento que con el apoyo de mi mamá me animo a volver a la iglesia y buscar más de la presencia de Dios, que fue lo que me levanto, y me dió las fuerzas para poder salir de ese tiempo que me hacía sentir vacía y desconsolada”.
César Madrid expresó “Llevo tiempo conociendo a los pastores de la iglesia, hacia las actividades, más en mí no había esa disposición de tener una relación con Dios. Yo bebía, fumaba, me tatué, me puse piercing; todos en la iglesia trataban de aconsejarme y no hacía caso, pero un día en mi cuarto reflexioné sobre lo que estaba haciendo con mi vida. También tuve el apoyo de un hermano de la iglesia en este tiempo de rebeldía, me aconsejó y decidí dejar atrás lo que no me dejaba avanzar, me di cuenta de que muchos hermanos de la iglesia querían lo mejor para mí”.
Después de los bautizos, regresamos a la iglesia donde compartimos una deliciosa comida para 80 personas, preparada con amor por los líderes de la iglesia y los familiares de los bautizados. El ambiente era de camaradería y felicidad, todos compartiendo y disfrutando de la compañía unos de otros. Los bautismos fueron una manera tangible de ver y celebrar el crecimiento espiritual de nuestros hermanos en la fe. Agradecemos a Dios por la oportunidad de ser testigos de este hermoso evento y por permitirnos compartir en la alegría de los bautizados y sus familias.



