IDN Emanuel trae Luz y Esperanza con una jornada integral en el Hospital Victorino Santaella

Ene 3, 2026 | Noticias

En un esfuerzo coordinado que unió la fe con la acción social, la Iglesia del Nazareno Emanuel transformó los pasillos del Hospital General Dr. Victorino Santaella en un escenario de solidaridad. Bajo el lema de servir al prójimo, la congregación desplegó una jornada de apoyo que logró beneficiar a más de 180 personas, abordando necesidades urgentes de alimentación, recreación y soporte espiritual.

Un oasis de alegría en Pediatría

La actividad centró gran parte de sus esfuerzos en el ala de pediatría y emergencias, áreas donde la vulnerabilidad es más palpable. Los voluntarios, identificados con el espíritu de servicio, distribuyeron refrigerios compuestos por arepas y gelatinas, diseñados para ofrecer un sustento inmediato a familiares y pacientes que, en muchos casos, pasan largas horas sin acceso a una alimentación adecuada.

Sin embargo, el alivio no fue solo nutricional. La jornada incluyó un componente de terapia de la alegría para los más pequeños:

Color y sonrisas: Con globomagia y pintacaritas (contando con el consentimiento de los padres), el equipo logró que los niños olvidaran por un momento su condición clínica.

Ambiente transformado: Las risas y los colores rompieron la monotonía y el estrés del entorno hospitalario, creando un ambiente de sanidad emocional.

Intercesión por los “Héroes de Blanco”

Uno de los pilares más profundos de la jornada fue el acompañamiento espiritual. El equipo de evangelización no sólo oró por la salud de los pacientes, sino que extendió una red de intercesión por el personal sanitario y administrativo.

Desde los especialistas médicos y enfermeros hasta el personal de limpieza y vigilancia, todos fueron objeto de palabras de aliento. La Iglesia reconoció que quienes cuidan a los enfermos también necesitan ser cuidados y sostenidos emocionalmente. Este gesto fue recibido con especial gratitud por los trabajadores del centro de salud, quienes enfrentan diariamente desafíos críticos en su labor.

El poder de la unidad intereclesial

El éxito de esta misión fue el resultado de una logística impecable basada en la unidad. Un total de 20 voluntarios se hicieron presentes: 17 miembros de la Iglesia del Nazareno Carrizal unieron fuerzas con 3 colaboradores de otras congregaciones, demostrando que el cuerpo de Cristo opera con mayor eficacia cuando trabaja en conjunto.

La financiación de la actividad fue un testimonio de autogestión y generosidad comunitaria. Los insumos fueron provistos por los fondos de la iglesia y complementados por donaciones espontáneas de los fieles, reafirmando que la congregación no es una entidad aislada, sino un agente de cambio activo en su comunidad.

Voces de la jornada

Aminta González, Coordinadora de Pediatría, conmovió a los presentes con sus palabras:

“En tiempos de desafíos, ustedes han sido un faro de luz. Cada donación es un recordatorio tangible del amor de Dios. No solo han saciado el hambre física, han alimentado nuestras almas y nos han dado fuerzas para seguir adelante”.

Por su parte, Thisbett Licen, Coordinadora de MNI de la Iglesia Emanuel, destacó la importancia de la visibilidad de la fe a través del servicio:

“Llevar esperanza y fe a las familias es nuestra prioridad. Fuimos luz para todos los que conectamos en esas dos horas de labor. Esta actividad no sólo bendijo al hospital, sino que fortaleció nuestra propia unidad como familia nazarena”.

Jhon Hidalgo
Iglesia del Nazareno Enmanuel