Resurrección y vida: Jornada de adoración en la IDN Peniel
El pasado domingo 5 de abril, la Iglesia del Nazareno Peniel (IDN Peniel) fue escenario de un servicio de resurrección que trascendió la celebración litúrgica para convertirse en un encuentro transformador de fe, adoración y comunidad. Desde tempranas horas, los asistentes comenzaron a llegar al templo, ubicado en el corazón de la congregación, con una actitud de gozo y expectativa. Lo que siguió fue un domingo de ministración plena, donde el Espíritu Santo se hizo sentir de manera tangible, recordando a cada creyente el peso glorioso del sacrificio de Cristo y la victoria de su resurrección.
En el desarrollo del servicio, se vivió uno de los momentos más solemnes y significativos: la celebración de la Cena del Señor. Los fieles compartieron el pan y el vino, obedeciendo el mandato de Jesús: “Haced esto en memoria de mí”. Fue un instante de profunda reflexión personal y colectiva, fortaleciendo los lazos de unidad entre los presentes. La exposición de la palabra estuvo a cargo del maestro Jorge Gómez, quien tomó como base el pasaje bíblico donde Jesús lava los pies de sus discípulos. Con una enseñanza clara y conmovedora, Gómez destacó cómo ese gesto, realizado por el Maestro en la víspera de su muerte, derriba cualquier barrera de orgullo y establece la humildad y el amor como sellos distintivos del verdadero discípulo.
La convocatoria reunió a 90 personas, incluyendo miembros fieles de la iglesia y algunos invitados que por primera vez participaban de una celebración de resurrección en la IDN Peniel. El ambiente fue cálido y familiar, con cantos que elevaron corazones y oraciones que marcaron el tono de la mañana. Testimonios como el de Génesis Gómez reflejaron el impacto del encuentro: “La resurrección de Cristo marca una pauta en la vida de cada persona. Creo que muchas veces nos desanimamos, pero este es uno de esos días donde él nos da fuerza para continuar”. Por su parte, Judith Fuentes, con emoción contenida, agregó: “Gracias a Dios porque podemos compartir su cena; estamos agradecidos porque somos parte de su cuerpo”.
La jornada concluyó con un espíritu renovado entre los asistentes, dejando en claro que, para la IDN Peniel, la resurrección no es solo un evento del pasado, sino una realidad viva que impulsa a seguir adelante con esperanza y propósito.
El pasado domingo 5 de abril, la Iglesia del Nazareno Peniel (IDN Peniel) vivió un servicio de resurrección que se convirtió en una verdadera experiencia de ministración y adoración plena. Desde el inicio, los asistentes pudieron sentir la presencia del Espíritu Santo, recordando el profundo significado del sacrificio y la muerte de Jesús por cada uno.
En un ambiente de comunión, se compartió la Cena del Señor, obedeciendo el mandato de Cristo de hacerlo en memoria de él cada vez que nos reunimos. La palabra estuvo a cargo del maestro Jorge Gómez, quien puso el foco en un pasaje clave: cuando Jesús lavó los pies de sus discípulos, un acto que refleja la esencia de la humildad y el amor. La convocatoria reunió a 90 personas, entre fieles congregantes e invitados. Allí, Génesis Gómez expresó: “La resurrección de Cristo marca una pauta en la vida de cada persona. Creo que muchas veces nos desanimamos, pero este es uno de esos días donde él nos da fuerza para continuar”. Por su parte, Judith Fuentes añadió: “Gracias a Dios porque podemos compartir su cena; estamos agradecidos porque somos parte de su cuerpo”.
De esta manera, la IDN Peniel celebró una jornada que fortaleció la fe y reafirmó la esperanza en la resurrección.


